martes, 13 de octubre de 2009

El 'Clasiquísimo' más importante de la historia


El mítico Estadio Centenario de Montevideo - declarado por la FIFA en 1983 como 'Monumento Histórico del Fútbol Mundial' - acogerá quizás el partido más caliente de toda su historia entre las selecciones de dos países hermanos separados únicamente por el Río de La Plata: Uruguay contra Argentina. Pocos países en el mundo, y menos en Suramérica, tienen tantas cosas en común; el acento, la cultura, el mate, la música y, sobre todo, la pasión infinita por el fútbol y sus respectivas selecciones. Ese fervor en los dos países y la similitud de sus gentes son la razón de que un Uruguay-Argentina de por sí sea considerado un 'Clásico', un derbi de selecciones, pero lo que nos espera mañana, día 14 de Octubre, pasará a la historia como 'Clasiquísimo' por la importancia del choque que privará - probablemente, aunque depende de lo que haga Ecuador - a una de las dos selecciones de la clasificación para el Mundial de Suráfrica 2010.

Hace 108 años, el 16 de mayo de 1901, Uruguay y Argentina se enfrentaban en Montevideo en lo que fue el debut de cada una de las selecciones y el primer partido a nivel de selecciones fuera del Reino Unido. Uruguay se impuso por 3-2. Sería el primero de una larga serie de enfrentamientos entre los equipos de estos dos países, cuyas capitales - Buenos Aires y Montevideo - están a tan sólo 200 kilómetros de distancia en línea recta. En 1905 ambos países disputaron su primer título, la 'Copa Lipton', trofeo donado por el magnate inglés del té, Thomas Lipton, que imponía la condición que los equipos estuviesen integrados sólo por jugadores nativos de cada país y que la recaudación en taquilla fuese donado a fines de caridad.

En las siguientes décadas ambas selecciones se siguieron enfrentando con asiduidad, aumentando sus leyendas, convirtiéndose además en dos de las selecciones más potentes del mundo en la época inicial del crecimiento global del balompié. Mientras la FIFA, fundada en 1904, se encontraba con problemas para organizar un torneo mundial, el Comité Olímpico Interncacional (COI) decidió incluir el fútbol como deporte olímpico. Tras la Primera Guerra Mundial, Uruguay se confirmó como máxima potencia de este deporte llevándose el oro en los JJOO de París 1924 y Amsterdam 1928. Este hecho fue clave para que la FIFA, que por fín había solventado todos los problemas para la organización de un primer trofeo de escala global, adjudicara la organización del primer Mundial de Fútbol de la historia, en 1930, a Uruguay aunque esto provocara el boicot de la mayoría de los países del continente europeo - sólo Francia, Yugoslavia, Bélgica y Rumanía aceptaron la invitación.

Argentina y Uruguay, a falta de la participación de los equipos británicos, confirmaron su supremacía clasificándose para la final con gran autoridad - en las semifinales golearon con el mismo resultado (6-1) a Estados Unidos y Yugoslavia respectivamente - y el 30 de Julio de 1930 el Estadio Centenario acogería su cita más grande con la final mundialista entre estos dos equipos vecinos. Dorado adelantó a los locales en el primer cuarto de hora de juego, pero los albicelestes reaccionaron y por medio de Peucelle y Stábile se pusieron por delante hasta el descanso. Tras la reanudación los 'Urus' salieron a por todas y sentenciaron el choque con goles de Cea, Iriarte y Castro asegurando que el primer Mundial de la historia se quedara en Uruguay (foto del equipo campeón).

Muchas anécdotas existen de ambos equipos como por ejemplo que en las dos plantillas figuraban muchos inmigrantes gallegos - como el goleador 'charrúa' Jose Pedro Cea, nacido en Redondela (Pontevedra) que emigró a la capital uruguaya con sus padres - y italianos. Uruguay, en respuesta al boicot de su mundial, se negaría a jugar el próximo mundial de Italia 1934, hecho que aprovechó el conjunto transalpino para "recuperar" a varios jugadores uruguayos de origen italiano y de esta manera ganar ese mundial con el equipo liderado por el gran Giuseppe Meazza.

Muchas batallas épicas seguirían succediéndose entre el Estadio Centenario y el Estadio Monumental, casa de River Plate, donde suele jugar sus amistosos Argentina. En total han tenido lugar 219 partidos entre celestes y albicelestes con un balance positivo a favor de los de la orilla sur del Río de la Plata: 92 victorias, 55 empates y 72 derrotas. Pura estadística. En países que han vivido "Maracanazos" y "Manos de Dios" los números no cuentan.

Como si la rivalidad futbolística de por sí no fuera suficiente, varios acontecimientos políticos recientes han enfriado las relaciones entre estos dos países 'hermanos': Por un lado está la disputa eterna por el origen nunca aclarado del cantante de Tango Carlos Gardel, luego han surgido declaraciones controvertidas de políticos uruguayos sobre los argentinos. La gota que colmó el vaso ha sido el conflicto por una fábrica de producción de pasta de celulosa a orillas del Río Uruguay cerca de las ciudades fronterizas de Gualeguaychu (Argentina) y Fray Bentos (Uruguay). Uruguay ha permitido a una empresa finlandesa establecerse en la vertiente oriental del río que junto al Paraná abastece el Río de la Plata, mientras Argentina declara que la instalación es contaminante y viola el 'Estatuto del Río Uruguay'. El conflicto ha desbocado de tal manera que en 2005 Argentina decidió cortar las rutas de acceso a Uruguay en medida de 'cuasi-bloqueo' afectando así al turismo y al transporte de mercancías del país vecino.

Sin embargo, para el partido de mañana - declarado de alto riesgo por la policia uruguaya - el Puente Libertador General San Martín, que une Gualeguaychu con Fray Bentos y es la principal arteria de comunicación entre ambos países, estará abierto durante 17 horas, facilitando el acceso de 'hinchas' argentinos a Montevideo. Una vez más, el fútbol logra algo que la diplomacia no había conseguido anteriormente. Queda por ver lo que sucederá antes, durante y después del partido quizás más caliente que ha vivido el Estadio Centenario en muchos años. De sobra conocidos son los problemas de violencia que salpican al fútbol en las ligas de los dos países donde se llegaron a suspender jornadas completas por este problema. Esperemos que hoy predomine la fiesta y la cordialidad entre dos pueblos hermanos y que el 'Clasiquísimo' haga historia sólo en le deportivo.

Ambos equipos vienen de sufrir en el último partido de clasificacion para el Mundial 2010. Argentina fue rescatada por 'San' Martín Palermo; el jugador de Boca de 36 años marcó el gol de la victoria en Buenos Aires ante Perú en el minuto 94. Imágenes inolvidables las vividas en los últimos diez minutos de ese partido: empate de Perú en el último minuto, el gol del ex del Villarreal en el 94, el trallazo al larguero del peruano Vargas en el 95, el 'planchazo' de Maradona celebrando la victoria tras el pitido final. Con menos sobresaltos pero igual de sufrido fue el triunfo de 'Los Charrúas' ante Ecuador en la altura de Quito, donde los locales se habían adelantado pero el goleador 'colchonero' Diego Forlán con un penalti magistral sentenciaba el choque a favor de los de Oscar Washington Tabárez.

El Centenario, con capacidad para más de 76.000 espectadores, estará lleno a rebosar. Quedará por ver cuentos aficionados argentinos han logrado asegurarse una entrada, de todos modos el factor público le será claramente favorable a los locales. Además llegan con su máxima estrella Forlán en racha mientras que la Argentina del 'Pelusa' no convence a nadie. El Messi de la selección no es ni la sombra de lo que acostumbra ver el Camp Nou domingo tras domingo y Diego no ha logrado imponer un estilo de juego. Aún así la calidad individual del equipo argentino es indiscutible, queda por ver si sabrá sobreponerse a la presión de lo que supondría no participar en un mundial por primera vez desde 1970. Los celestes en este sentido están más libres de presión, el fútbol uruguayo ha decaído bastante en las últimas dos decadas y la última clasificación para un torneo global data de 1990, pero no querrán tampoco desaprovechar esta oportunidad histórica de volver a un mundial, en casa, y ante el eterno rival.

A Uruguay sólo le vale la victoria mientras que a Argentina le podría valer el empate siempre y cuando Ecuador no gane con más de cinco goles de diferencia a Chile. Sin embargo en Argentina hay quien no se fía de los chilenos y prefiere asegurarse la clasificación con una victoria para no sufrir, ya que en caso de derrota una victoria ecuatoriana la dejaría incluso fuera de la repesca contra el cuarto clasificado de la zona de Centro- y Norteamérica. Será un partido apasionante, a vida o muerte, en un escencario mítico entre dos selecciones que juntas poseen cuatro Campeonatos del Mundo y un sinfín de Copa Américas: un 'Clasiquísimo. No se lo pierdan, mañana jueves, 14 de octubre, a las 20h local (24h CET).

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